martes, 6 de marzo de 2012

Homo antecessor.


En la cueva de la Sima del Elefante se halló en 2007 ATE9-1, un fragmento de mandíbula datado en 1,3 Ma y un premolar inferior de leche. La mandíbula no pudo ser atribuida a ninguna de las especies hasta entonces descritas. Incluye la región de la sínfisis, donde convergen las dos ramas mandibulares, la derecha conservada hasta el alveolo del primer molar y la izquierda hasta los alveolos del primer y segundo molar.
En 2011 se encontraron restos líticos y fósiles animales con marcas de corte de aproximadamente 1,2 Ma.
Los restos de macromamíferos sugieren abundantes zonas de agua, con hipopótamos y águilas pescadoras y condiciones templadas.

A partir de 1976, se recogen de la Gran Dolina de Atapuerca (Burgos) restos que alcanzan más de 0,73 Ma. Sobresalen:
·         ATD6-15. Restos parciales de la cara de un niño entre 10 y 11,5 años de edad. Datado en 0,78 mda. (Bermudez de Castro et al 1997). Conserva el torus derecho y parte de la región de la glabela. Senos frontales muy desarrollados. La capacidad craneal pudo llegar a 1.000 cc.
·         6 fragmentos de hueso temporal.
·         2 fragmentos de hueso occipital.
·         1 fragmento de esfenoide.
·         5 fragmentos faciales.
·         ATD6-69. gran parte de la cara, de un individuo entre 10-12 años. Morfología totalmente moderna, con rasgos más cercanos a los de los cráneos de Zhoukoudián y Dali y a los de Cromañón que a los neandertales.
·         ATD6-5 media mandíbula con sus tres muelas de un individuo joven. M3 está saliendo torcida, lo que debió originar dolor de muelas e incapacidad de morder. Sin los rasgos característicos de los preneandertales y pocos rasgos parecidos a los del ergaster.
·         14 dientes aislados. Más parecidos a ergaster que a preneandertal. Las raíces de los premolares P3 y P4 y las coronas son similares a las del grado erectus de Java o a las de australopitecos.
·         14 fragmentos de maxilar.
·         Vértebras, costillas incompletas, clavículas, algunos huesos largos de piernas y brazos, 12 huesos de manos y 10 de pies.
·         ATD6-22 Y ATD6-43, fragmentos de radios, el segundo casi completo. El índice braquial y las proporciones son más próximos a los del ergaster y a los de los humanos modernos que a los de preneandertales y neandertales.

·         ATD6-121. Húmero infantil.
·         ATD6-148. Rafa Nadal. Húmero izquierdo de adulto muy joven vigoroso. Quebrado para obtener la médula. Marcas de descarnado y destrozo de los cóndilos para separar las masas musculares.


Los cráneos tienen más de 1.000 cc y el torus supraorbital de doble arco es claramente distinguible del erectus. Los dientes son muy parecidos a los del grado erectus. Está presente la fosa canina, ausente en los erectus de Asia.

La industria lítica hallada es pre-achelense, Modo 1 o olduvaiense evolucionado, con ausencia de hachas de mano. Se encuentran representadas todas las fases de reducción y transformación de materiales líticos, desde bolques simples sin tratamiento, de donde se deduce el propósito de explotación diferida, hasta configuraciones terminales y útiles. La actividad productiva de taller en el sitio se ha confirmado mediante diversos remontajes. Predominan las bases positivas, de las que son minoría las retocadas. Se ha comprobado su utilización para cortar carne, preparar huesos para romperlos, descortezar y raer madera y posiblemente se utilizasen también para tratar la piel.
Estos seres utilizaban distintas estrategias para cazar, iban en grupos con un número variable de miembros y transportaban las piezas de diferentes formas, seleccionándolas o no según su tamaño, la hora del día, la distancia a la base o la presencia de otros carnívoros en el entorno. De estos hechos podemos inferir una gran complejidad social con reparto de tareas (Palmira Saladié, 2011). La presencia de costillas (que son consumidas por los grandes depredadores) y de marcas de corte realizadas con cuchillos de piedra permite deducir que mataban ellos mismos a estos animales. Los restos humanos presentan las mismas huellas de tratamiento con herramientas de piedra que los restos de animales de lo que se deduce un canibalismo gastronómico.
Del conjunto faunístico asociado se deduce un ambiente de bosque abierto o con pradera en proximidad y un remanso o laguna muy cercano, con un clima cálido, de humedad estacional; unas condiciones climáticas similares a las de los actuales inviernos en la zona. En este tiempo, la cavidad de la Gran Dolina fue un lugar de consumo.
Los restos de polen sugieren una recuperación de temperaturas después de una fase fría.

La clasificación de los restos de La Sima del Elefante.

Lo habitual para los restos europeos de transición era clasificarlos como heidelbergensis.
Para Carbonell (1995), se trataría de un taxón diferente al erectus (que se extingue) y al ergaster (que daría lugar al sapiens).
Howell le asignó el paleodemo Atapuerca-Gran Dolina.
El equipo de Atapuerca propuso en 1997 la nueva especie Homo antecessor, con una topografía mediofacial completamente moderna y otros rasgos que lo apartaban de erectus, ergaster y neanderthalensis.
·         Está relacionada con los pobladores del Pleistoceno antiguo de China. Ambos demos procederían del grupo que abandonó África hace 1,9 Ma. Para comprobar la relación sería necesario hallar fósiles de este periodo en el este de Europa y oeste de Asia.
Para Emiliano Aguirre (2008) y Bermúdez de Castro (2010) no tendría relación filogenética directa ni con erectus ni con heidelbergensis o sapiens.
Aguirre (2000) es defensor de la teoría mutirregional de evolución hacia el sapiens y cree que rasgos faciales compartidos por antecessor, erectus y sapiens indican un aporte genético muy variado como origen de los humanos actuales.


MORFOLOGÍA FACIAL
ESCAMA TEMPORAL
Homo habilis
Homo rudolfensis
Cara plana o cóncava.
Placas infraorbitales dispuestas coronalmente, verticales u orientadas hacia arriba.
La apertura nasal no se sitúa por delante de las placas infraorbitarias.
Borde bajo y rectilíneo.
Grado erectus
Cavidad nasal ligeramente más adelantada respecota a las placas infraorbitarias.
Huesos nasales dispuestos más horizontalmente.
Borde bajo y rectilíneo.
Homo antecessor
Placas infraorbitales orientadas coronalmente e inclinadas hacia abajo, con fosa canina.
Borde elevado y arqueado.
Homo neanderthalensis
Cara de aspecto apuntado.
Cavidad nasal situada más hacia delante que en las demás especies.
Huesos nasales dispuestos horizontalmente.
A ambos lados de la nariz, las paredes de la cavidad nasal y las placas infraorbitarias forman una única superificie sin fosa canina, orientadas oblicuamente.
Borde elevado y arqueado.
Homo sapiens
Con fosa canina
Borde elevado y arqueado.

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