sábado, 31 de marzo de 2012

Australopitecinos o kenyantropitecinos. ¿Cuáles fueron nuestros ancestros?


En el entorno de los 4 Ma, disponemos de unos restos que han sido atribuidos a Australopithecus anamensis.
Los Australopithecus se diferencian de los ardipitecinos fundamentalmente en (ver tema 2):
·         Los dientes poscaninos, de mayor tamaño y con el esmalte más grueso.
·         Diferente forma del canino superior.
·         Mayor dimorfismo.
·         Locomoción, con mejores adaptaciones a la bipedación.

Australopithecus anamensis parece una forma intermedia entre Ardipithecus ramidus y Australopithecus afarensis, especialmente en el tamaño y forma del canino y en la forma del P3 deciduo. Por ello, la relación entre Ardipithecus ramidus y Australopithecus anamensis puede ser de ancestro-descendiente, pero no está totalmente descartado un origen alopátrido de Australopithecus anamensis con posterior migración a la región de Afar. Ramidus y anamensis ocuparon distintos nichos adaptativos (White, 2009).

Los restos correspondientes al entorno de los 3,5 Ma muestran una diversificación. Se han clasificado en:
·         Australopithecus afarensis, relacionado con Australopithecus anamensis, habitando ecosistemas relativamente abiertos.
·         Una especie no determinada y pendiente de confirmación (pie de Burtele), relacionada con Ardipithecus ramidus, que conserva adaptaciones a la vida arbórea.
·         Kenyanthropus platyops, filogenéticamente aislado, si bien muestra algunas características faciales similares a las de KNM-ER 1470 (Homo rudolfensis?)
·         Australopithecus bahrelghazali, con una posición filogenética incierta.

La diferencia entre anamensis y afarensis parece una cuestión de grado de consecución de las mismas adaptaciones. Este hecho, junto con la similitud de contextos ecológicos de los yacimientos y la falta de solapamiento en las dataciones, nos hace pensar que se trata de cronoespecies o paleoespecies dentro de un proceso de anagénesis, descartando una cladogénesis.
En este caso, Australopithecus africanus sería el taxón hermano de estas especies.
·         Si ordenamos los mejores ejemplos de ambas especies en una secuencia Kanapoi→Allia Bay→Woranso Mille→Laetoli→Hadar, surge de inmediato la idea de una anagénesis.
·         Los fósiles de Woranso Mille muestran un mosaico de rasgos como-anamensis y como-afarensis (Haile-Selassie, 2010).
Queda descartada por tanto la hipótesis de M. G. Leakey de que Ardipithecus. ramidus y Australopithecus afarensis forman ramas laterales en la evolución humana, mientras que Australopithecus anamensis es un buen candidato para formar parte de nuestros ancestros. O afarensis y anamensis forman parte de nuestros ancestros o ninguno de ellos. Para Richard Leakey, afarensis no es un ascendiente de Homo. Por otra parte el espesor del esmalte y tamaño de sus dientes (grandes) son completamente diferentes a los que aparece en humanos y chimpancés (pequeños).

Algunos autores se han fijado en las características robustas de AL 442-2 para presentar a Australopithecus afarensis como un antecesor de los parántropos. Si esto es así, la separación de los linajes grácil y robusto estaría ya en curso en estos primeros individuos.

Entre 3,3-2,8 Ma solo disponemos de fósiles de afarensis.

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