miércoles, 27 de octubre de 2010

Paradigma E-O-R. La conducta es función del estímulo y del organismo.



Según esta teoría (Robert Sessions Woodworth, 1929), la respuesta (la conducta) es función del estímulo y del organismo. Los estímulos se presentan en el sistema nervioso central; esta representación del entorno produce cambios internos en el organismo que influyen en la interactuación con el ambiente al desplegar el comportamiento.
  1. El estímulo es producido por el ambiente. La cantidad y cualidad de los estimulos capaces de desencadenar una determinada conducta son propias de cada individuo, en razón de los siguientes factores:
    • El factor filogenético (causas lejanas del comportamiento). Historia evolutiva experimentada por la especie, representada en el acervo genético. Permite la reacción a los estímulos cuya detección haya resultado ventajosa para la supervivencia de la especie.
    • El factor ontogenético (causas próximas del comportamiento). Recoge las circunstancias en las que se ha desarrollado la vida del individuo. Incluye la dotación genética particular y las interacciones entre ese genotipo y el ambiente (los factores epigenéticos). Este factor es el responsable de que los individuos de la misma especie reaccionen de distinta forma al mismo estímulo.
  2. El organismo.
    • El factor filogenético se plasma en el organismo (factores biológicos): estructuras receptoras (sensación, percepción), sistemas que integran la señal estimular, y aparato motor encargado de responder.
    • En la ontogenia, los factores epigenéticos modulan la expresión genética con diferente grado de reversibilidad.
      • Los efectos menos reversibles se dan principalmente en los llamados periodos críticos de la etapa perinatal.
      • Los efectos reversibles están relacionados con la plasticidad neuronal, relacionada con el aprendizaje y la memoria.

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