sábado, 14 de julio de 2012

Australopithecus sediba. Un nuevo pariente.


Fue hallado por Matthew Berger, hijo de Lee R. Berger, de la universidad de Witwatersrand, Johannesburg, Sudáfrica, el 15 de agosto de 2008 en Malapa, Sudáfrica, a 15 km. de Sterkfontein, Swartkrans, y Kromdraai.

Lee R. Berger y otros, estudiaron los restos, pertenecientes a una hembra adulta y a un joven, sin poder encuadrarlos en taxones existentes. Por ello, establecieron una nueva especie, Australopithecus sediba. Sediba significa manantial inagotable en la lengua seSotho.

Comparte con Australopithecus africanus numerosas características en la bóveda del cráneo, el esqueleto facial, la mandíbula y los dientes. Pero otras características (dientes más pequeños, pómulos menos pronunciados, nariz prominente, piernas más largas, rasgos de la pelvis) lo acercan a Homo. No obstante, en base a algunos rasgos entre los que destaca el pequeño tamaño del cerebro, se ha incluido dentro del género Australopithecus.

El esqueleto postcraneal, es similar al de otros australopitecinos: Su cuerpo era pequeño, sus miembros superiores relativamente largos, y retenía características primitivas en los miembros superiores e inferiores. Difiere de otros australopitecinos y se acerca a Homo en algunas sinapomorfías que anticipan la reorganización de la pelvis y miembros inferiores en el H. erectus. Hay que destacar que este anticipo en la reorganización de la pelvis se da antes de que se produzca el aumento de tamaño del cerebro del feto, que se producirá posteriormente en la filogenia humana.

Comparación de los coxis de Au. afarensis (AL 288-1), Au. africanus (Sts 14), Au. sediba (MH1), y H. erectus (KNM-WT 15000). Science.
El holotipo de la especie es MH1, un joven (12-13 años) representado por un cráneo parcial, un fragmento de mandíbula y parte del esqueleto postcraneal. Su tamaño cerebral (420 cc) se estima alcanzaba el 95% del tamaño adulto.
Tomado de Science
Tomado de Science

Australopithecus sediba. Tomado de Lee Berger, University of Witwatersrand.




El paratipo es MH2, una hembra adulta representada por un diente maxilar, una mandíbula parcial, y parte del esqueleto postcraneal. Del análisis de las manos, con dedos cortos capaces de realizar la pinza de precisión, puede inferirse la capacidad para producir herramientas líticas.
Los largos brazos y la estructura de los pies sugieren capacidad de trepa. Se deduce que esta especie disfrutaba de una amplia variedad de comportamientos y podía explotar diversos entornos.

Se estima que la altura máxima de la especie era 1,30 m.

En MH1 y MH2 se han encontrado restos de tejidos blandos.

Fueron encontrados otros restos, correspondientes al menos a un bebé y a una hembra adulta, pero aún no se han publicado los resultados.

MH1 y MH2 se han datado en 1,977 Ma. por lo que representan a los Australopithecus más modernos.

Del análisis de los tejidos adheridos a las placas dentales, se deduce que su alimentación incluía cortezas blandas, hojas, frutos y otros productos vegetales de los ambientes boscosos y cerrados, incluso duros, una alimentación muy diferente a la del resto de los australopitecinos (Amanda G. Henry y otros, 2012).


En 2012 se notificó el hallazgo de un esqueleto muy completo de un joven, que podría corresponder con MH1 Karabo.


Australopithecus sediba probablemente es descendiente de A. africanus, y parece el australopiteco más cercano a Homo. Tiene rasgos craneodentales y patrones de locomoción más avanzados que Sterkfontein Stw 53, Olduvai OH 62 y Koobi-Fora KNM-ER 3735, más o menos contemporáneos en el tiempo y asignados a H .habilis, por lo que esta asignación se vuelve incierta.

Parecen posibles las siguientes interpretaciones:
  1. Australopithecus sediba podría estar en el camino evolutivo a Homo ergaster. Esta alternativa es defendida, entre otros, por Chris Stringer.
  2. Si Stw 53, OH 62 y KNM-ER 3735 no son habilis, entonces sediba sería anterior y se podría admitir una secuencia filogenética Australopithecus sediba - Homo habilis - Homo erectus. Sediba comparte con erectus algunos rasgos craneales que no se exhiben en habilis.
  3. Podría representar un grupo hermano que persistió durante algún tiempo después de la primera aparición de Homo. Ésta parece la hipótesis más probable.
En todo caso, sediba es una prueba más de que la confusa transición entre Australopithecus y Homo se produjo en forma de mosaico, con cambios en la pelvis, aumento de la distancia de las líneas temporales y reducción de la constricción postorbital antes de que aumentara la encefalización. La reducción dental fue anterior a la reorganización de cúspides.
El dimorfismo sexual en sediba parece similar al de los humanos modernos.












http://www.bbc.co.uk/news/science-environment-14839483

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