viernes, 26 de diciembre de 2008

15. Posmodernismo y realidad



El posmodernismo es como una seta envenenada. La civilización occidental ha sobrevivido al fascismo y al comunismo, pero el posmodernismo está emponzoñándonos desde dentro y hoy es nuestra principal amenaza:


1. Las universidades, dominadas por el posmodernismo, producen zombis.

2. El posmodernismo, de la mano del neomarxismo y el feminismo, nos desvía de la realidad.

3. Ruina intelectual, anarquía moral y caos político dominan por doquier.


Poco a poco iré explicando todo esto. Hoy quiero simplemente definir el posmodernismo.



El posmodernismo es una corriente intelectual con gran diversidad de autores e ideas, pero podemos identificar algunos patrones comunes.


El más importante, desde mi punto de vista, es que los posmodernos dan por muerta la "modernidad" caracterizada, por ejemplo, por la democracia de partidos, el capitalismo, o el derecho positivo (derecho como creación del ser humano, contrario al derecho natural). Niklas Luhmann, por el contrario, nos dice que todas las características de la modernidad se mantienen y que sus consecuencias aparecen marcadas con mayor nitidez.


Con motivo de la crisis nuestros políticos posmodernos de izquierdas arremetieron contra el capitalismo y parece que tienen una idea mejor, lo malo es que no nos dicen cuál es. Estos son dos ejemplos a voleo; se podrían citar miles:



El capitalismo continuará sin que las crisis, los posmodernistas ni el PSOE o los sindicatos de izquierdas acaben con él.


Otro patrón es la multidiversidad, multiculturalismo, alianza de civilizaciones o como lo queramos llamar. Frente a quienes pensamos que los valores occidentales han probado a lo largo del tiempo su superioridad económica, ética y política frente a las demás culturas y que por ello son exportables y cabalmente universalizables, los posmodernistas aplauden la resistencia a la occidentalización, a la globalización, opinan que todo es relativo, nada es superior y todas las prácticas culturales son igualmente buenas. Yo no sé qué de bueno tendrá que un hombre de 40 años se case con una niña de 7 o que a una joven le ablacionen el clítoris.






La protesta contra el imperialismo USA es otro mantra (oración que se repite muchas veces) posmodernista.
A los europeos, el imperialismo USA nos libró del nazismo, el fascismo y el comunismo. Miles de muchachos norteamericanos murieron por nosotros. Si queréis información sobre el imperialismo leed algo sobre las actividades de los franceses en África.
Otro mito del posmodernismo es el de las formas de opresión basadas en el género, la preferencia sexual o la raza. El posmodernismo ha generado un proyecto de emancipación que ha dado como resultado el "matrimonio gay", la "violencia machista" la existencia de "miembras" (la eliminación mediante circunloquios y neologismos de un presunto sexismo en el lenguaje) el derecho al aborto, etc. La unión homosexual disuelve la familia, la violencia machista es en realidad violencia doméstica (es decir no se realiza con el objetivo de que un sexo controle al otro, sino simplemente porque el macho es violento, y más con otros machos que con hembras) y el aborto a menudo es el asesinato de un ser humano viable, incluso fuera del útero de la madre en el estado actual de la ciencia médica. Si eres posmodernista y varón blanco heterosexual te sentirás culpable simplemente por existir.
Una palabra muy utilizada por los posmodernistas es "deconstrucción".
La deconstrucción viene a ser una demolición de los conceptos. Una vez deconstruido (despiezado, analizado en sus partes) cualquier concepto deja de ser evidente. Por ejemplo, hace unos años sabíamos lo que era una familia. Ahora el concepto se ha demolido y una familia puede ser cualquier cosa.
La deconstrucción puede ser una herramienta de conocimiento pero en manos de los políticos posmodernistas se ha convertido en una monumental fuente de confusión.
Los posmodernistas creen que la realidad no existe. Cada individuo construye su realidad. No convencerás a un posmodernista con la ciencia (creen que la ciencia es una construcción cultural), piensan que el ser humano no tiene una base biológica (todo es construcción, tu identidad es una construcción sin fin, no es estable ni dada, está en permanente hibridación). Si eres posmodernista, es posible que estés buscando tu verdadera identidad; no la encontrarás nunca. No hay absolutos, no hay universales, el conocimiento se construye culturalmente. Es tan válido el conocimiento de un científico contrastado como el de un analfabeto integral. Y claro, esto ocasiona que nuestras escuelas y universidades produzcan auténticos analfabetos.
Lo más probable es que estés de acuerdo con las tesis posmodernistas y en desacuerdo conmigo. El posmodernismo lo impregna todo, favorecido por los politicos, los catedráticos, los medios de comunicación..., constituye el "pensamiento único" y censura y acalla las voces discordantes. Pero no soy una voz que clama en el desierto. Marinoff, Pinker, Sowell y otros intelectuales están vendiendo millones de libros y nos están devolviendo el orgullo, la fe, el conocimiento, la moralidad.

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